martes, 6 de agosto de 2013

Antes de la Boda


Hola, que tal!

Después de mucho tiempo he vuelto.  Ya comenzaba a hacer lo mismo que he hecho con mis antiguos blogs, abandonarlos.

Últimamente he estado un poquito ocupada con algunos trabajos que me han pedido, pronto les contaré en otro post.

Mañana se cumplen 3 años desde que inició la cosa más loca que he hecho en mi vida.  Realmente nunca he hablado sobre como es que el comprometerme vino a cambiar mi vida.

Fue algo muy apresurado y loco, no teníamos ni 6 meses de relación, una relación muy poco usual. Desde que iniciaron los preparativos de la boda fue una locura y estrés total para mí. Yo quería una boda en un jardín, con muchas flores, orquesta y cosas así que normalmente vemos en las películas... y estuve a nada de lograrlo.  


Uno de los montajes del Jardín Juan Carlos, donde planeaba hacer mi boda

Mi esposo es extranjero y los tramites que se hicieron en el Instituto de Migración, previos a la boda, nos dejaron sin una parte del dinero destinado a la boda. A partir de ahí, todo se hizo más pesado para mí.

Generalmente hablamos de los preparativos de boda como algo divertido, emocionante y lleno de ilusión, sin embargo nos falta hablar de lo estresante.  

Después del desfalco que sufrimos tuve que ajustar presupuesto y olvidarme de mi boda de película. Así que busqué lugares mas económicos y que tuvieran más flexibilidad en cuanto al contrato. Y así fue.

Mi esposo y yo "hicimos" las invitaciones, los colores que elegí para mi boda fueron el azul cielo y blanco. Calcular el material necesario, medir, marcar, cortar, pegar, hacer moños, uff! Decora servilleteros, saleros, etcétera.


Invitación, la imagen la encontramos en la web

También entra la parte de la lista de invitados, a veces por cortesía invitamos a medio mundo y también eliminamos a mucha gente de la lista ya sea porque las personas no te resultan agradables o no las ves desde hace mucho, sin embargo, existen ocasiones en las que, como en mi caso, los papás o padrinos piden invitar a más gente que ellos consideran deberían estar y a veces aunque uno se niegue, terminamos accediendo para evitar problemas.  Sí, era mi boda y yo decidía a quien invitar, pero al crecer en un pueblo hay costumbres que quedan arraigadas y que difícilmente puedes hacer que sean olvidadas.

No quería despedida de soltera, vengo de una familia con muchos tíos y entre mi hermana y yo hay 13 años de diferencia, por lo que me toco ver seis despedidas de soltera de mis primas y hermana, sinceramente quede traumada, ya que esas despedidas eran demasiado liberales.  Desde la invitación, que siempre fueron unos calzones de papel decorados con encaje, hasta la comida, me apena decir que siempre cayeron en lo vulgar y no recuerdo una en la que no quisieran desnudar o emborrachar a la novia 


 Y así inició todo... se pusieron a sacudirme

La maceta, el primero de una serie de regalos con significado 


 
 El típico juego de vestir a la novia.

 En este juego se enredaron papel higiénico y anotaron todas las palabras que dije, 
según, eso es lo que diría en la noche de bodas

Guerra de harina con mi cuñada 


 Abriendo regalos

Así quedé, después de no adivinar quienes me habían regalado qué

Debo decir que mi hermana se esforzó para que no resultara en nada vulgar y despiadado como solía ser e incluso cumplió con su objetivo, que me divirtiera.  Tuve otra despedida de soltera, organizada por unas amigas, sin embargo no tengo fotos de ella.

Los desacuerdos son algo muy común, y yo a veces quería tirar todo por la borda debido a todos esos desacuerdos, tanto que un día antes de la boda ya quería divorciarme (15 días antes me había casado por el civil).


Después de la boda civil

Así que el jueves antes de la boda me levanté temprano a ayudar en lo que hiciera falta, el viernes también, pero este ultimo me dormí bastante tarde porque me puse a inflar globos y a terminar unas cosas que estaban pendientes. 

Mañana en otro post, les contaré lo que sucedió el día de la boda.

Mil gracias por leerme.


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